agua del grifo

Agua del grifo y filtros: qué aporta cada opción

El bisfenol A del agua del grifo tiene límite exigible en España desde 2025. Qué quitan de verdad una jarra filtrante y una ósmosis, con los tamaños de muestra.

Grifo de cocina llenando un vaso de agua en un fregadero de acero, con un paño azul marino al lado

En resumen: El Real Decreto 3/2023 puso el bisfenol A entre los parámetros del agua de consumo. Su valor límite de 2,5 µg/L es exigible desde el 2 de enero de 2025, y superarlo se clasifica como incidencia muy grave. Los ∑20 PFAS tienen un valor de 0,10 µg/L, exigible desde el 2 de enero de 2026. Sobre los filtros: en un estudio en el área de Barcelona, seis muestras filtradas con carbón activo no mostraron reducción consistente, y algunas subieron entre un 44% y un 300%. La ósmosis inversa salió mejor, con cinco muestras. Ojo a esos tamaños.

Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta a tu médico o pediatra si tienes dudas sobre tu exposición a estas sustancias, especialmente si estás embarazada, en periodo de lactancia o eliges productos para bebés y niños pequeños.

España sí regula disruptores endocrinos en el grifo

Esto es lo que más nos sorprendió, y es información pública que casi nadie cuenta.

El Real Decreto 3/2023, de 10 de enero, sustituyó al RD 140/2003 y añadió parámetros nuevos. En su preámbulo dice, literalmente, que se recomendó considerar tres compuestos "representativos con propiedades de alteración endocrina": bisfenol A, nonilfenol y 17β-estradiol.

Pero no acabaron los tres en el mismo sitio, y la diferencia importa:

Sustancia Dónde está Valor
Bisfenol A (CAS 80-05-7) Anexo I, parte B: valor paramétrico vinculante 2,5 µg/L = 2.500 ng/L
17β-estradiol Lista de observación (valor de referencia) 1 ng/L
Nonilfenol Lista de observación (valor de referencia) 300 ng/L

Es decir: el BPA es un parámetro de cumplimiento obligado, con su valor. El estradiol y el nonilfenol están en una lista de vigilancia, que es un mecanismo distinto (Real Decreto 3/2023, anexo I).

Y hay dos detalles que dan idea de cómo se toma en serio. Primero: superar el valor paramétrico del bisfenol A se clasifica como incidencia "muy grave". Esa categoría se reserva a sustancias con impacto en salud a corto plazo, cancerígenas, mutágenas o identificadas como alteradoras endocrinas.

Segundo: cuando se sospeche que hay tuberías de plástico o PVC en una instalación, hay que controlar además cloruro de vinilo y bisfenol A.

Los PFAS: desde enero de 2026 hay valor que cumplir

Los llamados "químicos eternos" también entraron, y con un calendario que ya se ha cumplido.

El valor para la suma de 20 PFAS es de 0,10 µg/L. Los operadores debían controlarlo no más tarde del 2 de enero de 2025 y cumplir con el valor paramétrico no más tarde del 2 de enero de 2026.

Los demás parámetros nuevos del anexo I parte B tuvieron como plazo de cumplimiento el 2 de enero de 2025: bisfenol A, clorito y clorato, ∑5 ácidos haloacéticos y uranio. Junto a ellos aparece un parámetro de "4 PFAS", distinto de la suma de 20 y con ese mismo plazo. El real decreto no lo desarrolla en el texto que hemos podido leer, así que no te damos su valor.

O sea que a día de hoy los dos calendarios están vencidos: es exigible.

Y un apunte para quien esté aquí por el plástico: los envases y biberones tienen su propio recorrido en cocina sin plásticos y sin BPA.

Un matiz técnico que conviene saber, porque afecta a qué esperar de un filtro: el tratamiento convencional de potabilización no elimina PFAS. En quince plantas de tratamiento estudiadas, la eliminación por tratamiento convencional fue insignificante (Ceballos et al., ACS ES&T Water, 2025).

Qué hace de verdad una jarra filtrante

Aquí está el hallazgo que va contra el sentido común, y es un estudio hecho en España.

En el área metropolitana de Barcelona se analizaron 42 muestras de grifo, 6 filtradas con carbón activo, 5 de ósmosis inversa y 9 embotelladas. Los bioensayos midieron estrés oxidativo, citotoxicidad y neurotoxicidad.

Retén esos números, porque todo lo que viene después se apoya en ellos y son pequeños.

Resultado con los filtros de carbón: no mostraron una reducción consistente de los efectos medidos. Y en algunos casos la aumentaron entre un 44% y un 300%. Los autores lo atribuyen a un mantenimiento deficiente (Escher, Blanco, Caixach et al., J Expo Sci Environ Epidemiol, 2024).

Un cartucho saturado deja de retener y empieza a soltar. Eso es lo que probablemente estaban midiendo.

Y conviene equilibrar, porque este apartado es duro con las jarras. Sí hacen algo comprobable: su resina de intercambio iónico retira calcio y magnesio, o sea que bajan la dureza, y el carbón activo se lleva el cloro y su sabor. Lo que no está demostrado es que hagan nada con los disruptores endocrinos.

Qué hizo cada tratamiento en el estudio de Barcelona Bioensayos sobre agua del área metropolitana de Barcelona. Los filtros de carbón activo no mostraron reducción consistente de los efectos medidos y en algunos casos los aumentaron entre un 44% y un 300%. La ósmosis inversa redujo la respuesta de estrés oxidativo entre un 88% y un 92%, dejando el agua a nivel de agua embotellada. No se midió estrogenicidad. Qué hizo cada tratamiento (Barcelona, 2024) Jarra de carbón activo Sin reducción consistente +44% a +300% en algunos n=6 · no se indica el mismo indicador que la derecha Ósmosis inversa Estrés oxidativo −88% a −92% n=5 · nivel de agua embotellada Lo que el estudio NO midió: estrogenicidad. Así que no hay dato directo sobre disruptores endocrinos y filtros. Fuente: Escher, Blanco, Caixach et al., J Expo Sci Environ Epidemiol, 2024. Área metropolitana de Barcelona.
Ver datos del gráfico
Resultados por tipo de tratamiento (Escher et al., 2024).
TratamientoEfecto medido
Filtro de carbón activoSin reducción consistente; en algunos casos aumento del 44% al 300%
Ósmosis inversaReducción del 88% al 92% de la respuesta de estrés oxidativo
Endpoints usadosEstrés oxidativo, citotoxicidad, neurotoxicidad
Endpoint ausenteEstrogenicidad

Nuestro análisis: Hay que ser precisos con lo que este estudio permite decir, porque es fácil pasarse en las dos direcciones. Los endpoints fueron estrés oxidativo, citotoxicidad y neurotoxicidad. No se midió estrogenicidad. Así que, en rigor, no existe una medición directa de si una jarra filtrante retira disruptores endocrinos: lo que hay es un resultado desfavorable en otros indicadores de calidad. Cuando una marca de filtros publique un porcentaje de "eliminación de disruptores endocrinos", pregúntate de dónde sale, porque nosotros no hemos encontrado la medición.

La ósmosis inversa sí cambió los resultados

En el mismo estudio, la ósmosis inversa redujo la respuesta de estrés oxidativo entre un 88% y un 92%, dejando el agua al nivel del agua embotellada analizada.

Es el único tratamiento doméstico con un resultado claramente positivo en ese trabajo.

Ahora los peros honestos, porque tampoco es la solución universal:

  • No encontramos una cifra revisada por pares de eliminación de PFAS por ósmosis doméstica. La cifra verificada que sí tenemos es la del estrés oxidativo, no la de PFAS.
  • Desmineraliza el agua, así que pierdes el calcio y el magnesio que aporta.
  • Genera agua de rechazo, y requiere instalación y mantenimiento.

Y el agua embotellada, ¿mejor?

Depende de qué te preocupe, y la respuesta se parte en dos.

Para micro y nanoplásticos, el agua embotellada sale peor. Un estudio de 2024 con imagen hiperespectral contó unas 240.000 partículas por litro en agua embotellada, en torno al 90% nanoplásticos (Qian, Gao, Lang et al., PNAS, 2024).

Antes de ese trabajo, un análisis de 259 botellas de 19 lugares ya había encontrado microplásticos en el 93% de las muestras (Mason, Welch y Neratko, Frontiers in Chemistry, 2018).

Sobre qué significa eso para la salud, la posición de la OMS es prudente y conviene citarla entera: con la información limitada disponible, los microplásticos en el agua de consumo no parecen suponer un riesgo para la salud a los niveles actuales. Las partículas de más de 150 µm es improbable que se absorban (OMS, 2019).

En el estudio de Barcelona, en cambio, el agua embotellada salió parecida a la del grifo tratada por ósmosis en los bioensayos. Así que no hay un ganador limpio: es peor en plásticos y comparable en lo demás.

Qué haríamos según el caso

  • Si tu única preocupación son los disruptores endocrinos: el agua de red española ya se controla para bisfenol A con valor límite, y superarlo es incidencia muy grave. No hay evidencia de que una jarra mejore eso.
  • Si te preocupan los PFAS: el valor de 0,10 µg/L es exigible desde enero de 2026. El tratamiento convencional no los elimina de forma apreciable, así que lo relevante es lo que haga tu abastecimiento, no tu jarra.
  • Si usas jarra filtrante: cambia el cartucho cuando toca, no cuando te acuerdes. El estudio de Barcelona apunta al mantenimiento como explicación de los peores resultados.
  • Si vas a invertir de verdad: la ósmosis inversa es la que tiene un resultado favorable medido, con sus contrapartidas.
  • Comprar agua embotellada "por seguridad" es la opción con menos respaldo: peor en plásticos, comparable en el resto, y más cara.

El mismo bisfenol A aparece por otras dos vías que hemos mirado con la misma lupa: el papel de los tickets de compra y el recubrimiento de las latas de conserva, donde el calendario europeo tiene más letra pequeña de la que parece.

Si lo que buscas es el mapa completo de por dónde entran estas sustancias en casa, está en dónde se encuentran los disruptores endocrinos y en cómo evitar disruptores endocrinos.

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Con lo anterior sobre la mesa, la recomendación de compra es corta y poco entusiasta:

  • Recambios de cartucho, si ya tienes jarra. No podemos decirte que un filtro pasado sea peor que ninguno, porque eso no está medido: lo que hay es una hipótesis de los autores del estudio para explicar sus peores resultados. Pero cambiarlo cuando toca es barato y no tiene contraindicación. Puedes ver recambios de filtro para jarra.
  • Un equipo de ósmosis inversa, si vas a instalar algo. Es el único con un resultado favorable medido, aunque sea sobre cinco muestras y un solo indicador: equipos de ósmosis inversa domésticos.
  • Una botella de acero o vidrio para llevar, que resuelve el envase sin comprar agua: botellas de acero inoxidable.

Preguntas frecuentes

¿El agua del grifo en España lleva disruptores endocrinos?

Se controla para bisfenol A desde el Real Decreto 3/2023, con un valor límite de 2,5 µg/L, y superarlo se clasifica como incidencia muy grave. El 17β-estradiol y el nonilfenol están en la lista de observación, con valores de referencia de 1 ng/L y 300 ng/L.

¿Las jarras filtrantes quitan los disruptores endocrinos?

No hay medición directa que lo diga. En el estudio de Barcelona, seis muestras filtradas con carbón activo no mostraron reducción consistente y algunas subieron entre un 44% y un 300%. Pero ese trabajo no midió estrogenicidad, así que sobre disruptores endocrinos no dice nada.

¿Qué pasa con los PFAS en el agua española?

Hay un valor paramétrico para la suma de 20 PFAS de 0,10 µg/L. Había que controlarlo desde el 2 de enero de 2025 y cumplirlo desde el 2 de enero de 2026. El tratamiento convencional de potabilización no los elimina de forma apreciable.

¿Es mejor la ósmosis inversa?

En el único estudio que hemos localizado sí, sobre cinco muestras: redujo la respuesta de estrés oxidativo entre un 88% y un 92%, dejando el agua al nivel de la embotellada analizada. A cambio desmineraliza, genera rechazo y necesita instalación y mantenimiento.

¿El agua embotellada es más segura?

No de forma general. Es claramente peor en micro y nanoplásticos, con unas 240.000 partículas por litro en un estudio de 2024, y salió comparable al grifo tratado por ósmosis en los bioensayos. La OMS considera que, con la información limitada disponible, los microplásticos no parecen suponer un riesgo a los niveles actuales.

¿Cada cuánto cambio el filtro de la jarra?

Cuando lo indique el fabricante, sin estirarlo. Es la parte donde el estudio español apunta más claramente: los peores resultados se atribuyeron a un mantenimiento deficiente, no al principio del filtro.

Fuentes

  1. Real Decreto 3/2023, de 10 de enero, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo, su control y suministro. BOE núm. 9, de 11 de enero de 2023. Anexo I parte B: bisfenol A (CAS 80-05-7) 2,5 µg/L; ∑20 PFAS 0,10 µg/L. Lista de observación: 17β-estradiol 1 ng/L y nonilfenol 300 ng/L. Cumplimiento de los nuevos parámetros no más tarde del 2 de enero de 2025, y de la ∑20 PFAS no más tarde del 2 de enero de 2026. Superar el valor paramétrico de bisfenol A se clasifica como incidencia muy grave. Enlace. "Consultado el 24 de julio de 2026."
  2. Escher BI, Blanco J, Caixach J, et al. (Journal of Exposure Science & Environmental Epidemiology, 2024;34(1):126-135). Bioensayos sobre 42 muestras de grifo, 6 filtradas con carbón activo, 5 de ósmosis inversa y 9 embotelladas del área metropolitana de Barcelona: los filtros de carbón no mostraron reducción consistente y en algunos casos aumentaron los efectos entre un 44% y un 300%; la ósmosis inversa redujo la respuesta de estrés oxidativo entre un 88% y un 92%. No se midió estrogenicidad. Enlace. "Consultado el 24 de julio de 2026."
  3. Ceballos E, et al. (ACS ES&T Water, 2025). En quince plantas de tratamiento de agua potable, el tratamiento convencional mostró una eliminación de PFAS insignificante. Consultado solo el resumen. Enlace. "Consultado el 24 de julio de 2026."
  4. Qian N, Gao X, Lang X, et al. (PNAS, 2024;121(3):e2300582121). Imagen hiperespectral de dispersión Raman estimulada en agua embotellada: unas 2,4 × 10⁵ partículas por litro, en torno al 90% nanoplásticos. Enlace. "Consultado el 24 de julio de 2026."
  5. Mason SA, Welch VG, Neratko J (Frontiers in Chemistry, 2018). 259 botellas de agua de 19 localizaciones: el 93% mostró contaminación por microplásticos, con una media de 10,4 partículas de más de 100 µm por litro. Enlace. "Consultado el 24 de julio de 2026."
  6. Organización Mundial de la Salud (22 de agosto de 2019). Microplastics in drinking-water. Con la información limitada disponible, los microplásticos en el agua de consumo no parecen suponer un riesgo para la salud a los niveles actuales; las partículas de más de 150 µm es improbable que se absorban; el tratamiento de aguas residuales puede eliminar más del 90% de los microplásticos. Enlace. "Consultado el 24 de julio de 2026."